… divago sobre mi misma porque no me comprendo.
P. no me gusta especialmente. No es mi tipo de chico ni la persona en la que yo me suelo fijar. Sin embargo, podría haber hablado de los variados hombres que me rondan y estoy hablando de P.
M. es mi pareja y estamos luchando por nuestra relación. No es sencillo, yo estoy llena de rabia. Si me mordiera la lengua el veneno me mata. Pero le quiero y me es más fácil luchar contra mi rabia que olvidarle para siempre. Por eso sigo aquí.
Ante esas premisas el resultado de la ecuación debería ser bien sencillo. Dejarme de tonterías y centrarme en mi trabajo y en mi relación. Como siempre…
Pero estoy deseando que llegue una hora más apropiada para poder llamar por teléfono a Ana e indagar más sobre lo que habló con P.
¡Y no lo entiendo!
- ¿Me ha impactado P.?: Es simpático y me ha caído bien, pero igual que cualquier otra persona de las muchas que conozco cada semana. Y no quedo con ellas más veces.
- ¿Necesito una palmadita al ego?: Puede ser. Mi autoestima ha quedado muy tocada después de este verano. Aunque quizá es mejor decir que no me ha quedado autoestima. Pero desde junio hay que chicos se han acercado a mi con la intención más que evidente de ayudarme a que eso no sea así. No necesitaría un tonteo con P. (¡sí se diera!, de momento sólo elucubro) para ello porque tengo gente más cercana con la que podría quedar para que me regalaran la oreja y me hicieran sentir bien. Y no lo hago.
- ¿Busco de verdad alguien con quien ser infiel y devolvérsela a M. ? Es estúpido pensar así y si mi subconsciente es lo que quiere tendré que luchar contra ello, porque no se puede reiniciar una relación sobre esas bases y yo no puedo caer tan bajo como M. En cualquier caso, si fuera eso, he podido hacerlo. Cuando se hizo pública mi ructura con M. más de uno (¡y más de cuatro!) se acercó a mi para consolarme. Podría haber cogido ese consuelo, ¡podría cogerlo ahora!. Sería sencillo quedar con algún antiguo amigo con derecho a roce (ahora amigo a secas) y revivir viejos tiempos. Y no lo hago.
Entonces… ¡por qué leches tengo curiosidad por saber con detalle lo que P. habló ayer con Ana!
Hola, la verdad es que lo que te pasó fue un espanto….a mi me pasó algo parecido….pero cuando era adolescente….con mi primer novio…por como escribís, em doy cuenta que estoy en otro continente…te hago un breve resúmen…cuando se termina el secundario ( a los 17 o 18 años) los estudiantes se van a Bariloche de viaje de egresados (soy argentina), en fin, al cosa es que yo estaba muy enamorada de mi chico, y cuando se fue de viaje, estuvo con otra…según él, fueron solo besos, pero, no, para mi, aunque lo negó siempre, se revolcó con ella…las cosas entre los dos nunca fueron iguales, yo lloraba como una desgraciada casi todo el tiempo que estábamos solos…. al tiempo, se lo reprochaba cada vez que teníamos un conflicto…sentía qeu lo amaba, peor a la vez, lo odiaba… Así fue que empecé a engañarlo con otros, para sentirme mejor…al principio la sensación era alucinante…pero al final, sentí que ya no me conocía…le mentía todos, y me mentía a mi misma, estvue casi cuatro años, cortando y re comenzando la relación…hasta que una noche, en la mitad de un encuentro amoroso, sentí asco…asco de él, asco de todo, asco de mi…..Lo dejé….y nunca más supe de él….ni quise saber…. Antes de desconocerte, y de perder tu escencia, corta con lo que hace mal…con lo que te envenena la vida….Suerte
Escribo desde España, Julieta.
Sé que lo lógico es cortar con M. Olvidar y hacer una nueva vida.
Pero no soy capaz, no tengo fuerzas para ello… Es difícil de comprender, yo no me entiendo. Si M. me hace daño debería alejarme de él y no seguir aferrándome al hecho de la buena relación que tuvimos… Pero de momento no puedo.
Sólo espero que el tiempo acabe mostrándome el camino y tener fuerzas para tomar la decisión correcta.
Muchas gracias por comentarme lo que te pasó. Yo no quiero caer en el círculo que tú entraste, pero no me niego que es una posibilidad en situaciones así